Oda a Mi Deli de Nueva York
Huele a café,
a una mañana que aún guarda su aliento,
hasta que entro
y el silencio se rompe
abrazos de los árabes,
risas que saltan sobre el mostrador,
besos cálidos de Egipto envueltos en un claro
“Alhamdulilah.”
Siempre pido lo mismo,
y, de algún modo, ellos siempre lo recuerdan,
como si mi hambre estuviera escrita
en la rutina del día.
Mohammad una vez tomó mi rostro
y lo besó con alegría
inesperado,
y sin embargo,
la clase de ternura
que uno nunca olvida.
Con una sonrisa profunda como la luz sobre el agua,
me dijo: “Somos hermanos,”
y el amor en su voz
parecía elevarse de su piel
como el calor en verano.
Entre árabe, español e inglés,
mis palabras tejen culturas,
desde el “Inshallah”
hasta las suaves vocales latinas
que saben a hogar.
Y aquí, entre pan fresco y voces familiares,
entiendo que no sólo buscaba un deli.
Buscaba un lugar que pudiera nombrarme,
un pequeño país
donde cada acento del mundo
tiene un asiento en la mesa.
Sobre el autor Samuel Cartes
Escritor chileno-estadounidense de cuentos infantiles, poemas y ensayos.
La obra de Samuel suele explorar el sentido de pertenencia, la familia y la búsqueda de significado en la vida cotidiana. Cuando no está escribiendo, esta ocupado siendo papá, soñador, y fanático de las picadas neoyorquinas donde siempre termina pidiendo lo mismo.
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